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Para sacarle más provecho a tu sesión
En ocasiones, ocurre que atravesamos por un malestar psíquico pero no podemos definir cual es su origen. Tu terapeuta está para ayudar a encontrar la relación entre el malestar que transitas y el conflicto que lo genera; así empieza a realizar intervenciones con el fin de resolver tu situación. No siempre es fácil, de hecho muchos de nosotros, los terapeutas, debemos dedicarle tiempo a indagar sobre la vida del paciente para encontrar la raíz del problema y en muchos casos resulta sumamente difícil, al punto que esta tarea puede llevar varias sesiones. Si quieres sacarle provecho a la sesiones te recomiendo que empieces a trabajar fuera de ella dado que en la vida cotidiana es donde aparecen los conflictos. Algo que podría ayudarte a utilizar mejor tu tiempo de sesión es que le traigas información, lo más definida posible, a tu terapeuta para utilizar tu tiempo de forma más efectiva. Pon atención a aquellos momentos, entre sesión y sesión, en donde detectas el malestar y registralos. El hecho de definir en donde estabas, con quien , que fue lo que ocurrió, que sentiste en cuanto emoción y que pensaste, imaginaste o recordaste, mientras eso ocurría le dará a tu terapeuta una información valiosa para que a partir de allí, en función de tus reglas de funcionamiento interno, te ayude de forma más eficaz. Está muy bien que registres estas experiencias en un cuaderno, si lo deseas, como recordatorio de lo acontecido en la semana. Si hubo varias experiencias anótalas, posiblemente entre evento y otro habrá un hilo conductor y se podrán relacionar los matices emocionales y los pensamientos recurrentes que son una fuente de datos importante para tu terapia.
Leer más...Cuando dejar una terapia
Generalmente se nos ocurriría dejar una terapia en dos grandes situaciones: una es cuando hemos resuelto nuestros problemas o por lo menos el problema que generó el motivo de consulta; también cuando consideramos que la misma no esta dando los resultados que esperábamos. Sin embargo, a veces no es que no este funcionando la terapia, ocurre que muchos de nosotros pone expectativas demasiadas pretenciosas para lo que es un proceso psicoterapeutico. Mi experiencia me indica que lo mejor es chequear de forma constante con nuestro terapeuta como avanza este proceso. Muchas veces se vuelca en el terapeuta responsabilidades que no dependen de él; un psicólogo esta para ayudarnos a cambiar aspectos de nuestra vida, no para hacernos cambiar a nosotros como personas, quien toma la decisión de cambiar es uno. De todos modos cuando sentimos que una terapia está estancada o no avanza, lo primero que debe hacerse es transmitirlo para darle datos a tu terapeuta de las razones de este padecer y para revisar si realmente no esta funcionando o estas en un proceso lógico y adecuado. La ansiedad, generalmente nos juega este tipo de pasadas donde quisiéramos que nuestros problemas internos e interpersonales estén resueltos en una sesión. Tener en cuenta que en muchas oportunidades hemos padecido por años algún problema y sin embargo a la hora de tratarlo, nos cuesta tolerar un tiempo para resolverlo. Hay otros casos en donde no se esta en proceso de trabajar un síntoma sino "el sentido del síntoma", que es buscar los mecanismos que originaron el malestar, esta situación no necesariamente es un estado de angustia o dolor psíquico y aunque no parezca necesario, trabajarlo es esencial. A veces son períodos aburridos donde se "escarba en cuestiones que no se desean tocar" pero si queremos que el malestar no regrese, no queda alternativa. Llegado el caso en que lo plantees y no recibas respuestas claras, no se recurran a alternativas, o no te sientas cómodo; deja claro lo que te pasa, no es bueno avanzar en una terapia que no te sirve y en la que no estas dispuesto, esa experiencia influirá más adelante en otra, después de todo debemos admitir que "no todos los pacientes son para todos los terapeutas y no todos los terapeutas son para todos los pacientes".
Leer más...Cuando realizar una terapia
Hay muchas opiniones des-encontradas al respecto, hay quienes piensan que "todos" deberían hacer terapia siempre, otros que se debería realizar en una etapa de la vida, otros que solo cuando uno se siente mal. La realidad es que, más allá de lo que se diga, uno contempla la posibilidad de hacer una terapia cuando en el día a día, luego de haber usado los propios recursos para salir adelante, llega a la conclusión que no se puede con "los propios métodos" y necesita utilizar los métodos profesionales, buscando una mirada comprensiva pero objetiva a la vez. Generalmente se suele asistir a una terapia, no cuando esta se contempla, sino cuando la situación implica un estado de crisis y es cuando esa contemplación pasa a la acción. Así como uno no requiere de los servicios médicos cuando se siente bien, lo mismo pasa con el psicólogo, no requiere de sus servicios si no hay motivo aparente alguno ; sin embargo, así como se necesitan medidas preventivas para la salud física, se debería tener en cuenta las medidas preventivas psicológicas y más aún por que estamos invadidos de la contaminación emocional del medio, en forma constante. Por otro lado, debemos diferenciar que las crisis aparecen por un cuadro de síntomas que permanecen y en función de la resistencia de cada uno es cuando se decide hacer una terapia. El tema es que se relaciona la falta de síntomas con la salud; o sea, " no me duele nada, entonces no estoy enfermo". Es el gran error de muchos de nosotros. En psicología , a veces los problemas, no están en los síntomas, se asientan de forma subyacente en la psiquis y aparecen en forma de síntoma luego de varios años de padecerlo. Esos problemas subyacentes suelen ser conflictos o inquietudes no resueltas a los que no se les a prestado atención en su momento y ahora salen a la luz de forma intrusiva casi sin poder evitarse. Otro tema y más profundo aún, es la forma en que aprendemos a percibir nuestra experiencia, cada persona tiene una historia de vida y la misma lo ha marcado lo suficiente como para tener opiniones con un estilo particular de vivir y es en función del estilo con que se maneja en lo cotidiano para pensar que lo que le pasa es por una razón y no por otra. Esto lo puede llevar a vivir situaciones de las cuales desconoce y también de las cuales no percibe como problemas aún siéndolos. Por ello te sugiero que para reflexionar sobre las cosas que te pasan en general, te tomes una hora de tu vida y converses con un profesional de confianza. El sabrá orientarte. A diferencia de los confidentes y amigos, que si bien son de gran ayuda, un terapeuta esta preparado para mantener una mirada objetiva, sin que sus intervenciones estén teñidas de subjetividad.
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